jueves, octubre 30, 2008

Cap13 De juicios y más ; Novela: Besos de miel

Si creíais que iba a decir que fue Xavi el primero que entró y le pegó una patada a Germán en donde se la merecía, me tomó en brazos y marchamos de allí hacía un nuevo mundo y con una nueva vida estais muy equivocados. Eso sólo ocurre en los cuentos de hadas. Lo que pasó fue muy distinto.

Cuando la señora de la limpieza entró gritando a la sala que una chica gritaba en el baño, fue mi padre el primero en reaccionar, seguido de mi madre, al darse cuenta de que yo estaba ausente y temiendo lo peor. Entró corriendo al baño y golpeó con fuerza a Germán, gritándole una serie de insultos que preferiría no repetir. Fue un gran alivio, porque Germán me tenía sujeta por la boca para que no gritase más y me estaba haciendo mucho daño.

Después todo fue muy raro. Primero llegaron los novios, pero alguien les informó que la boda no podía realizarse ese día, pues había habido un intento de violación en aquellos juzgados. Después se me llevó la policía a tomar declaración, y entre lágrimas de terror, me encontraba asustadísima por los hechos ocurridos aquel día, les relaté mi historia, después me dejaron volver a casa. Cuando llegamos a casa eran ya las cuatro de la madrugada, y me negué a comer nada. No tenía hambre, sólo tristeza, había molestado a Xavi el día de su boda, y eso me sentaba mal, y además había estado a punto de ser violada, y eso me hacía llorar, por eso, me acosté boca abajo en mi cama y me puse a llorar desconsolada. Lo que me pasó después fue más raro aún, me sono el teléfono y era Xavi.

-¿Estás bien?- su tono de voz parecía alarmado.
-Sí...-comencé.
-No me mientas, tu voz suena mal.
-Perdóname...Primero te fastidio la boda y luego te preocupo...- le dije yo casi llorando.
-¿Tú eres tonta? No es tu culpa eso, es culpa del imbecil de Germán.- me respondió él enfadado.
-Pues...a decir verdad me asusté mucho...de él, luego de la policía, luego de lo que puede pasar si gana él el juzgado...Y me sentí mal por ti.
-No estés mal...él va a perder, me encargaré yo mismo y por mí no te preocupes...ya fijamos la boda de nuevo...
-Te quiero.- le corté.
-Y yo...yo te amo.- me contestó.
-Entonces ¿por qué no estamos juntos?
-No podemos, lo siento.- dijo él, y me pareció oírle llorar. Después colgó

lunes, octubre 27, 2008

Cap:12 Miedo ; Novela: Besos de miel

Pero llegó el día de la boda. Él ya me había avisado, pero yo no quería pensar en ello. Sin embargo, como su madre y la mía eran amigas fuimos invitados a la boda, y allí estaba yo, con un traje negro palabra de honor, precioso, en la puerta de un juzgado, sola, tomando el aire y preparandome a entrar para ver como el amor de mi vida se casaba.

Estaba mirando pasar los coches a la puerta del juzgado, era tarde, las nueve de la noche, así habían decidido casarse, por juzgado y de noche, y las lágrimas estaban cayendo por mis ojos sin parar. Era horrible, me sentía impotente frente a esa mujer, me sentía fea, imbecil, tonta...Me sentía tantas cosas malas que tenía ganas de tirarme a la basura. Cuando alguien me tomó por detrás y me tapó los ojos. La alegría fluyó dentro de mí, podía ser él, que había huído de su boda para estar junto a mí, para besarme. Me giró, pero me hizo la señal de que no abriese los ojos, y yo le seguí el juego, era muy interesante. Comenzó a besarme, pero era distinto...sus labios eran más asperos, besaba con una furia inhumana, su aliento era nefasto y...pinchaba. Abrí los ojos de repente y me encontré a German, con los ojos destilando vicio y lujuria. Me asuste mucho, pero él me tapó la boca y me obligó a entrar al baño del juzgado.

Tenía dos opciones, o rendirme o luchar. Decidí la primera, dejé que me besara y mientras lo hacía le propiné una patada a sus partes. Germán hizo una mueca de dolor, y yo aproveché para gritar. Tuve suerte, me oyó una mujer de la limpieza, que avisó corriendo dentro de la sala, menos mal que lo hizo rápido, porque Germán volvía a la carga....



CONTINUARÁ

jueves, octubre 23, 2008

Cap 11: En un bar... ; Novela: Besos de miel

Pasamos una semana bellísima, enviandonos mensajes de amor, llamándonos todas las noches, mis padres me veían tan feliz que ni siquiera me preguntaron lo que me pasaba, sólo deseaban verme tan feliz como antes de que yo conociese a Xavi. Aquel mismo viernes le dije a mi madre que me iba con Ali, pero en realidad me había citado con Xavi en aquel bar donde nos declaramos nuestro amor. Y allí estaba él, con sus ojos graciosos, con el pelo empapado de sudor, con su boca que me pedía besos, dispuesto a darme otro de sus dulces besos de miel.

-Estás preciosa.- me dijo solamente.
-Si llevo una ropa de lo más corriente...- me miré mis vaqueros agujereados y mi sueter, con un poco más de escote de lo normal- Tú si que estás guapo.- Y era verdad, llevaba una camiseta negra que le sentaba muy bien y unos vaqueros caídos que me encantaban.
-Pues yo no sé lo que haces, pero cada vez que te veo me gustas más.- me contestó él, poniendome la carne de gallina.
-Yo no sé lo que tú haces, pero me vuelves loca cuando me hablas de ese modo.- le contesté yo mostrándole mi brazo.

Él ya no dijo nada, simplemente me besó levemente los labios. "Eres mi angel de la guarda" me susurró al oído. Me saltaron dos lágrimas de los ojos, volví corriendo la cabeza, no quería que él me viese llorar, aunque fuese de emoción, era demasiado orgullosa. Él aprovechó mi vuelta de cabeza para morderme la oreja, me encantó.

Una suave brisa entró cuando la puerta del bar se abrió, y entonces vi como la cara de Xavi palidecía, sus ojos se asustaban y el que tenía mal se le desórbitaba. El hombre que acababa de entrar no tendría mucha más edad que Xavi, quizás un año o dos más, tenía los ojos muy azules, hermosos y gélidos, que resaltaban con su piel color canela. Su pelo rizado y negro era brillante y perfecto y su barba de dos días le daba un aire de la calle. Se sentó y pidió una cerveza. Xavi volvió la cara con la intención de que no le viese, pero el hombre se dió la vuelta y le vio.

-Vaya, pero si aquí está mi cuñadito preferido.- dijo el hermano de Sara con tono burlón.
-Hola Germán.- dijo Xavi fríamente.
-Pero si lleva una amiguita...¿Cómo te llamas pequeña?- dijo Germán burlón.
-A ella no la toques.- contestó Xavi.
-Tranquilo...seguro que eso ya lo has hecho tú por mí...-contestó él, era realmente desagradable.
-Eso es mentira.
-A mi hermanita le gustaría saber que su futuro marido sale con niñas de 15...y no precisamente a jugar a muñecas...
-Eres un mierda, callate antes de que te cosa a ostias.- le contestó Xavi realmente enfadado.

Yo tenía mucho miedo, y no recuerdo cuando fue que perdí el conocimiento, pero lo perdí del miedo que tenía. Me desperté en el asiento de atrás del coche de Xavi. Cuando abrí los ojos me encontré con un Xavi realmente preocupado.

-Joder que susto, ya estaba preocupado por lo que le tendría que contar a tu madre si te dejaba en casa así.- contestó él.
-Sobretodo porque ella no sabe con quien estoy.- dije yo, riendome.
-Sí, eso sobretodo...¿Estás bien? Te ví de repente en el suelo y me quise morir, creí que sería peor.
-Sólo fue un simple mareo...- dije yo avergonzada- Lo siento.
-No lo sientas, fui un imprudente por llevarte a ese bar de nuevo, pero yo no me podía imaginar que entraría el impresentable de Germán.- contestó.
-¿Quién era?- le pregunté recordando el miedo que me daba ese hombre.
-Era Germán, mi cuñado. Es idiota, siempre se mete conmigo, y además, está salido, así que no te acerques mucho a él, no le importan las edades. Y no digas que parece raro que lo diga yo, yo si estoy contigo es por amor, él sólo busca sexo y le da igual con quien.- me contestó con asco.
-Dios que asco...- contesté yo con repugnacia- de todas formas, siendo el desmayo.
-No si te lo agradezco, si no llega a ser por ti nos liamos a golpes.- me dijo él - Va siendo hora de que vuelvas a casa continuó.
-Pero quiero estar contigo...- contesté.

Él me volvió a besar dentro del coche, y allí nos quedamos acurrucados besándonos una hora más.


CONTINUARÁ

domingo, octubre 19, 2008

Cap 10: El despertar del amor ; Novela: Besos de miel

Ali me miró como si estuviese loca. Le acababa de mandar una nota en clase contándole lo que había ocurrido con Xavi aquel fin de semana, cuando desaparecí con él y no volví. Le debió de asustar bastante, pues por un poco casi me zarandea, si no llega a ser porque estábamos en clase de lengua, creo que tuve que omitir el detalle de que iba a casarse. Me mandó otra nota en la que decía "Te has convertido en su amante" y yo le miré con cara de asesina, no era mi culpa que él me liase y le pusiese los cuernos a su novia conmigo.

En realidas sí me sentía como su amante, pero me había enamorado completamente de él. De sus ojos, de su pelo, de sus manos, de sus carícias...Incluso de aquel ojito vizco que tenía y que a mí me hacía tanta gracia. Era perfecto para mí, incluso nuestra canción favorita era la misma. Y eso me gustaba. Me lo había dicho después de hacerme el amor en el baño de aquel bar, porque comenzó a sonar. Y aquello era lo que había escandalizado a Ali.

Aquella tarde, tras salir del instituto, le envié un mensaje al móvil. En él decía:

"Me voy a sentir estúpida por haberte escrito esto,
pero sólo hago que pensar en
como me refugiaría en la luz de tus ojos,
el único sitio donde sé que podré sentirme viva,
donde sé que permaneceré eterna,
eterna junto a ti."
Después suspiré y le di al botón de enviar. Al cabo de unos minutos recibí un mensaje de él.
"Cada vez que leo esto me río, me río de que te sientas estúpida,
porque a mí me encanta."
No podría describir nunca lo que sentí al leer eso, fue como si millones de emociones nuevas despertasen dentro de mí. Me sentí más feliz que en toda mi vida y grité y bailé, y mi madre se asustó y casi me dió medio quilo de tilas.
CONTINUARÁ

jueves, octubre 16, 2008

Cap 9 Amor en el bar ;Novela: Besos de miel

Aquel sábado fui con Ali al garito. Ella sabía lo que pasaba, y me dijo mil veces que él no aparecería por allí, que se había aprovechado de mi simplemente, yo también lo creía, pero prefería engañarme y pensar que sentía algo por mí. Aquella noche bebíamos un cubalitro de vodka rojo con fanta de naranja, nuestro preferido, y yo había decidido que después de ese venía una ronda de chupitos de vodka azul tras de otra, sólo deseaba emborracharme.

Y entonces, cuando llevaba ya medio litro de vodka en mi cuerpo apareció él. Iba con un sueter negro y unos vaqueros rotos, y estaba mejor que nunca. Mi corazón parecía que iba a salirseme del pecho, y entonces se acercó a mí y, para el asombro de mi amiga, tiró de mi brazo para llevarme con él. Le seguí. Y entonces nos metimos en el baño y me habló tomando mi rostro en sus manos.

-Te quiero- dijo solamente.
-Yo también...¿pero que juego es este?- le dije yo un poco enfadada y liada.
-Es el juego del amor...yo no puedo dejar a Sara, y menos por una niña, me meterían en la carcel.- me contestó.
-Todo es posible en esta vida.- le espeté.
-Perdóname.- dijo, y me besó.

Y entonces volvieron los besos y las caricias, el fuego ardiendo dentro de mí, el sentimiento de ir por una carretera llena de curvas, de ser una jaula de mariposas...




CONTINUARÁ

martes, octubre 14, 2008

Cap 8: De nuevo, brusquedad. ; Novela: Besos de miel.

Mientras nos besábamos yo era la chica más feliz del mundo, sus labios se movían contra los mios con delicadeza, dejándome respirar y acariciándome. Yo le mordía la boca y a él parecía gustarle. Entonces sonó mi móvil, lo cogí. Era mi madre.



-Hija, ¿Se puede saber donde estás? Amaya no está en casa.- me dijo enfadada.

-Perdón mamá...le dejé la cartera a su hijo y como está de prácticas en mi clase nos pusimos a hablar un poco...ahora voy.- le contesté, era una buena excusa.

-¡Oh! Que estás con Xavier...entonces sí me parece bien, parece un chico muy majo...- me respondió ella.

-Sí...Ahora voy mami. Xao.- le respondí, acto seguido colgó.



Xavi se quedó mirándome preocupado.



-Arcania...tengo que llevarte a casa, las calles estas no son seguras.

-Vale.- le contesté emocionada, esperaba otra tanda de besos en el coche. Sin embargo, pasó algo completamente distinto...



-Arcania...cuando bajes de este coche no volverás a saber de mí, terminaba hoy las prácticas, y no podemos volver a vernos.- me espetó él mientras conducía con la mirada perdida.

-Pero...¿Por qué?- le contesté yo, rompiendome por dentro, sentí que dos lágrimas asomaban en mis ojos.

-Porque...tu tienes familia, que te quiere y te va a cuidar...además tienes 9 años menos que yo, me voy a casar y si tu madre se enterase de esto me podría caer una gorda.- me dijo él muy frío.

-Pero...yo significo algo para ti...o eso me dijiste...- le dije yo, no soportaba ver como cambiaba tan deprisa...

-Sara es mi novia desde los 18.- me contestó simplemente.

-Eres un mierda, primero me besas, luego me ignoras, luego me salvas, luego me dices que te gusto, te aprovechas de mí y ahora esto...no lo entiendo.-le dije yo, no soportaba su indiferencia.

-Y tú eres una niñata, si fueses más madura lo entenderías.- me contestó.



No valía la pena seguir luchando, así que no volví a hablarle, pero cogí un pedazo de papel y un boli que encontré en mi bolsillo (siempre llevo bolígrafos por si acaso) y le dejé la dirección de un garito donde Ali y yo solíamos ir cuando salíamos por las noches. Detrás solamente escribí "Si el beso ha significado algo para ti, ven aquí el viernes por la noche." Acto seguido lo deslicé por dentro del cenicero sin que se diese cuenta, y esperé a estar enfrente de casa para bajar del coche e irme sin decirle ni adiós.





CONTINUARÁ

domingo, octubre 12, 2008

Cap 7: Callejones intrincados ; Novela: Besos de miel

Mi madre me mandó a llevarle una cartera a una tal señora Amaya Sanchez, que era amiga de mi madre desde que llegamos a la ciudad. La tal mujer vivía en unos callejones intrincados y oscuros, pero había una forma más fácil de acceder sin pasar por tanto callejón. Sin embargo, como yo estaba enfadada me fui a llevar la cartera sin escucharla y terminé metida por los callejones oscuros. Fue entonces cuando me di cuenta de que tenía miedo, y además, no sabía como salir de allí. Por allí no había nadie, ademas estaba todo sucio y oscuro, y aquello no parecía tener fin. Pero lo peor llegó cuando unos hombres se me acercaron.

-Mira que hermosa muchachita.-le dijo uno de tantos a los demás, tenía un acento perfectamente castellano.
-Parece que tiene algo que darnos...-dijo el otro.

Entonces me di cuenta de que eran tres hombres, y creí que querían la cartera, pero lo que hicieron fue golpearme y tirarme al suelo, después uno sacó una navaja, dispuesto a rajar mis ropas, y me di cuenta de que era lo que pretendían en realidad...Cerré los ojos y me preparé para sentir dolor, para perder mi dignidad, pero entonces sentí que no se acercaban, y oí unos golpes tremendos. Entonces oí su voz.

-Vamos, sube al coche.- me dijo Xavi alarmado.
-¿Pero que...?-alcancé a decir antes de que me diese un empujón, a mis espaldas pude ver tres tipos de unos 30 años retorciendose en tierra.

Su casa estaba a dos calles de aquel callejón. Con sorpresa me di cuenta de que había recogido la cartera. Abrió la puerta del coche y me hizo bajar. Subí las escaleras, su casa estaba en el primer piso. Nada más entrar me tendió una manta y me envolví. Me di cuenta de que había caído sobre un charco y estaba empapada.

-Sube y duchate.- me lo dijo como una orden, no como un ofrecimiento.
-¿Y si no quiero?- le contesté yo, no me apetecía ser su títere.
-Si no quieres seré yo quien te desnude y te tire dentro de la bañera.- me contestó él con un tono completamente indiferente.

En ese momento enrojecí y fui yo sola a la ducha, me desnudé, me duché y me puse una bata rosa que encontré. Él vino y me dio unos viejos pantalones de pijama y un sueter de publicidad. Cuando estuve vestida salí, y él me dio una taza de leche, además, se sirvió otra para él. Encendió la estufa y me hizo sentarme en un sillón.

-Bueno, ahora explícame que hacias tú con la cartera de mi madre metida por el barrio marginal.- me dijo con tono severo.
-Yo...yo no tenía ni idea...tu madre y la mía, por raro que parezca se ve que son amigas...pero yo no lo sabía...- si lo hubiese sabido, hubiese sido todo distinto, pensé.- y se dejó la cartera en mi casa y...bueno yo se la venía a devolver. Pero no escuché a mi madre y me confundí de camino.- le dije avergonzada.
-Vaya con Caperucita que por poco se la come el lobo...-comezó a decir, pero se frenó al ver mi mirada de espanto y enfado.-Lo siento, sólo era una broma, pero ten cuidado, tú no sabes lo que esos te hubiesen hecho.-me dijo muy serio.
-Sí lo sé. No soy idiota.- le contesté yo, enfadada.
-Pues no lo parece...te metes en un callejón marginal donde nadie se mete...parece que en vez de 15 años tengas 3.-me espetó él.
-No hace ni un año que vivo aquí...y nunca había estado por la zona, yo no lo sabía.-le contesté dolida.
-Vale, no te enfades Caperucita.-me contestó.
-En vez de 24 años parece que tengas 4.-le contesté yo.
-Vale...te dejo sola un rato y que se te pase.- me contestó él, le había hecho enfadar.
-Adiós.-le contesté al tiempo que él se iba a su cuarto.

Entonces la ví. Estaba contra la pared, era una guitarra acústica negra preciosa, que me encantó. Como por un impulso la cogí. Había tomado clases desde los 5 años, por eso sabía tocar bastante bien, empecé a tocar los acordes de mi canción preferida mientras la entonaba. Sentí entonces que él salía de su cuarto, y se situaba tras de mí. Cuando terminé la canción él me aplaudió.

-Es...preciosa, siempre me ha gustado esa canción y tú le das un toque personal maravilloso.- me dijo él emocionado.
-Gracias...perdón por cojerla.- le dije enrojecida y dejé la guitarra a un lado.
-No pasa nada...yo también toco a veces.- me dijo él, cojió la guitarra y me cantó algo precioso. Cuando terminó tuve que preguntarle una cosa.
-¿De verdad el beso no fue nada para ti?- le pregunté.
-No.- me respondió él.
-Entonces...-le dije yo, por dentro estaba feliz.
-Entonces nada, yo estoy prometido con Sara, además tú eres sólo una niña, no sabes la de problemas que podrías traerme...-me dijo él.
-¿Qué es lo que sientes por mí?- le pregunté angustiada.
-Pues...-pareció vacilar- tú me gustas mucho, al principio me pareciste curiosa, luego tonta, luego me volviste a parecer curiosa...y después me di cuenta de que me gustas mucho.-terminó de decir, y lo noté un poco rojo.
-Yo te quiero, no se como, pero te quiero.- le contesté yo, y después me puse a llorar.
-Eres preciosa.-contestó él mientras me cogía la cara.

No pude soportarlo más, le besé. Le besé con todas mis fuerzas, y él me correspondió el beso, dándomelo todo, como si nos fuese la vida en ello...


CONTINUARÁ

miércoles, octubre 08, 2008

cap 6: un engaño ; Novela: Besos de miel.

Y el temido lunes llegó. Yo tenía unos nervios impresionantes, sentía un horrible calor en mi pecho y pensaba que me iba a morir de un ataque al corazón. Pero me atreví a ir a clase, porque era el día que me tocaba a mí abrir la clase, por tanto tenía yo las llaves y tenía que estar allí y tenía que llegar media hora antes para preparar la clase. Por tanto me presenté allí a las 6 de la madrugada (a las 5 ya no podía dormir), abrí la puerta, barrí la clase, arreglé algunas mesas descolocadas y cuando me disponía a limpiar la pizarra alguien me cogió por la espalda.

-¿Qué coño haces tú aquí?- grité casi en un impulso de espanto al ver a Xavi tras de mí.
-Tenemos clase a primera hora, y yo como buen chico quería llegar el primero, pero veo que te me has adelantado.- dijo guiñandome un ojo.
-Tú sólo estás en prácticas...-le dije yo extrañada.
-Tengo que ganar créditos con estas prácticas y si tú profesora habla de lo eficiente que soy, mejor.- dijo él riendose.
-¿Sabes? Creo que los dos estamos esquivando el tema que queremos tratar...-dije yo.- ¿Por qué me besaste?

Entonces él me miro a los ojos profundamente y sentí un cosquilleo en el estómago que me desmintió lo que tanto temía, me había enamorado de él.

-Pues si te digo la verdad...lo hice porque tenía ganas.- me contestó él, dejándome fría.
-Entonces...¿sólo fui un jueguecito de un minuto?- le pregunté temiéndome lo peor.
-Sí...lo fue.- me contestó él con la mirada fría.
-Eres un pedazo de cabrón.- le conesté yo al instante, y ya no le volví a dirigir la palabra.

Pasé toda la semana sin hablarle, con una rabia interior inmensa, me sentía muy mal, sólo había sido un juguete para él. Me sentía tan mal que no tenía ganas de hacer nada, no salía de casa, no hacía los deberes, no atendía en clase...Sólo había sido un juego para él, un juego de dos minutos...o de uno, un riesgo, algo morboso y que a él sólo le gustaba por el morbo...y cómo el morbo ya le había pasado ya no era nada.

Y él último día de la semana además discutí con Ali. Ella me recriminó que llevaba toda la semana muy rara y que no le contaba el porqué (me daba vergüenza) y yo mientras tanto reprimía mi rabia. Al final estallé en su cara aún sabiendo que no se lo merecía y salí corriendo. Le grité que era una imbecil, y que no me comprendía, y salí llorando.

Y entonces los ví...Era él, Xavi, besando a una chica de unos 23 años. Esa chica era su novia, y entonces me sentí peor. Una punzada golpeó mi corazón y grité mientras corría, viendo como la gente a mi alrededor me miraba asustada y extrañada a la vez, y llegué a mi casa llorando y me tumbé en mi cama, pero no podía estar tumbada y me dediqué a pegarle porrazos a la pared con los puños hasta que me sangraron los nudillos, entonces cogí un cuter y me dedique a cortarme la parte superior de las piernas hasta que me salió sangre, después vertí alcohol sobre mi sangre intentando calmar mi dolor con más dolor. Y finalmente me sentí tan impotente que comencé a llorar...Y cuando ya no me quedaban más lágrimas que derramar bajé a comer porque me llamaba mi madre, pero no me entraba nada y volví a subir diciendo que me dolía el estómago.

Y cuando ya no podía más y estaba a punto de volver a llorar vino mi madre pidiéndome que le hiciese un encargo y...ese encargo me cambió la vida...

domingo, octubre 05, 2008

Cap 5: Miedo ; Novela: Besos de miel

Pasé todo el fin de semana pensando en aquel beso. Había sido mi segundo beso, el primero fue con un chico de mi pueblo, y fue más bien un desastre horrible, él no sabía besar y yo tampoco y al final nos mordimos las lenguas y nos hicimos daño. Pero aquel beso había sido distinto, había sido...como si fuese el primero. Sí, ese había mi primer beso, y no aquel desastre, había sido tan atrayente, tan bonito...Mi corazón latía a mil cuando pensaba en aquel beso, latía tan fuerte que me dolía, mi cuerpo sudaba, incluso llegaba a marearme de la emoción.

No salí en los dos días que duró el fin de semana, mis padres me veían muy rara, pero ni siquiera me preguntaron, sabían que yo no les iba a contar nada, como siempre hacía. Ali me llamó por teléfono la tarde del sábado.

-¿Sí?- pregunté yo.
-Hola Arca, era por si querias salir hoy...- dijo ella.
-No, que va. No me encuentro nada bien.-le contesté, no me apetecía nada salir.
-¿Qué te pasa?- me preguntó ella, sonaba preocupada.
-No, nada.- mi respuesta fue repentina, no quería que se enterase.
-Tía tu voz suena mal, cuentamelo.- me dijo rotunda.
-Bueno...- al final me decidí a contarselo, tuve que hacer un gran esfuerzo, no me atrevía a contarlo porque creía que se reiría de mí, o peor, que se enfadaría porque había prometido olvidarme de él, pero era mi mejor amiga y tenía que contarselo.- ¿Recuerdas que ayer a la hora de salir me retrasé?
-Claro, me giré y no estabas, me preocupé bastante, también te llamaba para preguntar...
-Espera.-la corté- No he terminado.
-Pues sigue...-me dijo ella.
-Pues...resulta que Xavi me frenó cuando iba a salir y me pidió perdón...no le quise perdonar y nos pusimos a discutir...entonces él me dio la espalda y yo lo agarré y le giré y le di una bofetada...entonces él...pues eso que...me besó.-le dije con esfuerzo.
-Pero tía...¿cómo se atreve? Que cerdo...pero si te saca 9 años...¿Estás bien?
-No, no. Si bien estoy, es lo que llevaba soñando desde que le ví...un beso suyo, ese es el problema, que estoy demasiado bien, y que luego me llevaré una decepción.
-Olvídate de él. Sólo quería aprovechar un poco...además que sólo lo conocemos de tres semanas, igual es un violador, yo que sé.- me contestó ella.
-Tía tengo que colgar...nos vemos el lunes.-le contesté, aquel pensamiento me había asustado.
-Vale, un beso.- se despidió y colgó.

Aquella noche la pasé en vela, pensando que él no era lo que parecía ser. ¿Y si era un violador de verdad? ¿Y si me hacía algo malo? Tenía una sensación cálida que me oprimía el pecho, y a la vez era horrible, asfixiante, agobiante...era miedo. Pasé el resto del fin de semana así, con miedo a verlo y llorando.

sábado, octubre 04, 2008

Cap 4 ; Novela: Besos de miel

Después de aquel momento de horror volví a la clase, él seguía allí, muy serio y sin decir nada. Yo, sin mirarle, me acerqué a mi mesa, recogí mis cosas e hice el ademán de irme.

-Espera...-dijo él.
-¿Qué quieres?- le contesté enfadada.
-¿Lo entiendes ya?¿ O tengo que explicartelo otra vez?
-Tranquilo...ya me las apaño sola.- y me fui.

Aquella misma noche llamé a Ali, y me aconsejó que dejase de pensar en él, que además de ser muy mayor era idiota, yo quería hacerle caso, pero mi corazón en ocasiones es más fuerte que mi mente, y asi se rebeló, por eso aquella noche tuve un sueño extraño.

En aquel sueño salía él, besando a una misteriosa chica, yo los estaba mirando con lágrimas en los ojos, pero entonces cerraba los ojos y en sus labios no estaba ella, sino yo...Me desperté llorando. Lloraba porque había sentido un enorme placer al tener aquel sueño, lloraba porque mi amor era más fuerte que mi orgullo, lloraba porque tenía miedo de aquel nuevo sentimiento llamado amor.

En aquel momento me di cuenta de que tenía que olvidarle, porque aquel sentimiento terrible me iba a volver una débil chica tonta y enamorada de esas que yo tanto odiaba, y no me lo podía permitir, no podía. Por eso, tenía que olvidarle, seguiría siendo yo misma, me esforzaría al máximo en mis deberes, pero sin pasarme, me vestiría como me gustaba...Y al pensar eso me sentí fuerte y mejor, y fue cuando decidí que yo sería más fuerte que el estúpido amor.

Por eso pasé toda la semana sin hablar en clase de química más que lo necesario, Ali se dio cuenta de porqué lo hacía, y se unió a mis silencios en clase. Cuando veía que Xavi se me acercaba volvía la cabeza, y aquel juego siguió hasta el viernes a la hora de salir, la última clase que tocaba era la de química. Y todo pasó mientras yo recogía la mochila, reacia a mirar a Xavi, como había hecho toda la semana.

Cuando iba a salir de clase él me cogió del brazo y me miró muy seriamente.

-Oye, no se que te pasa conmigo...- me empezó a decir. Yo miré a mi alrededor, no quedaba nadie en clase, sólo él y yo, aquello era como una trampa del destino. Me sentí atrapada en una jaula. Pero me armé de valor para contestarle.
-¿Qué que me pasa? ¿Qué crees tú que me pasa? Me insultaste, me tiraste por tierra...¿Acaso no tengo mis razones para estar así?- le contesté casi gritando.
-Vale...perdóname, me estresé. Había quedado, y tú me pedías que te explicase eso una y otra vez...perdona- parecían auténticas, sus disculpas.
-¿Y ahora te tengo que perdonar por las buenas?- le dije yo, haciéndome la dura y sintiendo un tremendo placer por aquel hecho de sentirme superior.
-Joder...¿qué quieres que haga? Tampoco me interesan demasiado las disculpas de una niñata...así que...- y se dio la vuelta.

En ese momento yo ya no pude resistirlo mas, y olvidando que él era mucho mayor y fuerte que yo, lo agarré por atrás, y sacando la fuerza de no sé donde lo conseguí hacer girar. Él me miró extrañado y en ese momento le planté una bofetada en la cara. Fue como un reflejo, un segundo después él tenía muñeca agarrada fuertemente, sin ningunas ganas de soltarla. Nos estábamos mirando fijamente y con rabia, pude ver la furia en su mirar.

-¿Qué coño haces?- me dijo él.
-Eres un capullo- le contesté. Entonces él con la otra mano cerró de golpe la puerta del aula aunque no pasaba nadie, tuve miedo, creí que iba a pegarme.
-Y tú una imbecil, sólo una imbecil tendría por dificiles esos ejercicios...
-Sí, soy una imbecil y una idiota, y una gilipollas también.-le corté- Pero no porque no sepa hacer los ejercicios, sino porque fingí hacerlos mal, ¿y sabes porqué? Porque creí que valías la pena, y que si lo hacía todo mal te fijarías en mí...Me siento una imbecil, no vales más la pena que otros cabrones.
-¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué me tenía que fijar en ti?- me preguntó él, con un tono duro.
-Porque...-y titubeé a la hora de responder.-Porque me gustabas mucho.-le contesté al fin.

Y entonces todo pasó como una película. Fue el mejor beso que me han dado en la vida, fue brusco pero cálido, con fuerza pero tierno, duro poco, pero para mí fue una vida. Y después nos separamos, abrí la puerta y me fui, creyendo que seguía en mi sueño...


CONTINUARÁ

viernes, octubre 03, 2008

Capítulo 3: Dolida : Novela: Besos de miel

Aquella tarde fuimos a casa de Ali, y allí estuvimos mirando vestuario. Como Xavi vestía muy punk buscamos ropa negra, con desgarrones, entre la ropa vieja que había en su casa. Después hicimos los deberes de química, pero aquel día, a diferencia de los otros, yo los hice mal. Los hice tan mal que me avergonzaba de mí misma, pero si no era así Xavier no vendria a ayudarme, que era justo lo que yo pretendía.

-¿Pero en serio quieres ligarte a ese chico?- me volvió a preguntar Ali.
-Sí....- le dije yo, pensando que porque me lo volvía a preguntar si ya lo sabía.
-Pero...tiene un ojo tuerto- dijo ella riendose.
-¿Qué ojo tuerto ni que leches?- le contesté enfadada, no me había gustado esa burla.
-No lo digo por burlarme...tú mañana fíjate...Va a ser verdad que estás enamorada...todo el mundo se ha dado cuenta menos tú- me respondió.
-Vale tía pero...no te burles de mí- le dije yo.
-Lo siento- me dijo, y nos abrazamos.

Y al día siguiente nos aparecimos las dos, ella y yo, vestidas de negro, un apaño para que no se notase tanto mi cambio, y con los deberes mal hechos. El plan funcionó bastante bien, tengo que admitir que me daba bastante miedo por si se notaba, pero como era temario nuevo coló perfectamente. La "Pento" se desesperó tanto al ver lo mal que traía los problemas de cambio de estado que mandó corriendo a Xavi a ayudarme. Y en ese instante llevé a cabo la segunda parte del plan, aunque lo entendía perfectamente, me hice la tonta con el fin de que Xavi me propusiese quedarme a solas con él después de las clases, y así salió. Xavi se desesperó tanto al ver que yo supuestamente no entendía nada que se lo dijo a la "Pento", y ésta le dijo que se quedase conmigo después de clase, lo cual no le tuvo que hacer demasiada gracia, porque puso cara de haber comido limones.

Y, efectivamente, no le hizo mucha gracia eso de quedarse conmigo, porque estuvo de mala gana mientras después de clase me lo volvía a explicar una y otra vez, mientras yo me hacía la tonta, porque no quería dejar de estar a su lado. Hasta que él saltó.

-¡Joder niñata! ¿Te crees que tengo todo el tiempo del mundo o que? Que necesito irme dentro de nada, que me están esperando- gritó él, haciendome sentir miedo.

En ese momento me sentí muy mal. Estaba mareada, tenía ganas de vomitar, y le miré a los ojos. Y entonces vi aquel famoso ojo tuerto que él tenía. Estaba hacia un lado, movido por el enfado, pero no me pareció feo como a los demás. Al contrario, me pareció muy bonito y gracioso aquel ojo, original y característico.

-¿No vas a decir nada? ¿Primero me sacas de quicio y luego te quedas callada? ¿Que mierda de juego rayante es esto?- dijo él gritando más fuerte aún.
-Yo...yo sólo...-alcancé a decir, antes de que el nudo de mi garganta apretase tan fuerte que me dejó sin palabras.
-No hay nadie, ¿me oyes? Nadie que no sepa hacer estos ejercicios cuando se los explican 10 veces...a no ser que sea idiota, y creo que es tu caso.- dijo él, desagradable.

Y fue justo en ese instante cuando me sentí humillada, tan humillada que mi pecho me oprimía más por la rabia que me daba haberme sentido atraida por semejante especimen que por la tristeza de haber odio sus palabras e insultos hacia mí. Me sentí más humillada por mis propios sentimientos que por sus palabras, y me sentí aun peor cuando vi que me seguía atrayendo aún más cuando gritaba. Entonces salí corriendo.

Ya fuera de la clase, me escondí en el baño y me senté en el suelo como la otra vez, llorando frustrada por la rabia que sentía al pensar que por mucho que él me humillase yo lo seguía queriendo de una forma inhumana, que él no me quería, pero yo lo adoraba. Y recordé su cara enfadada, sus labios gritando, sus ojos espantados de rabia y uno de ellos yendo hacia el lado, sus bellos ojos del color de la miel oscura...Y pensé que justo en ese momento me huviese gustado más aún tocar su pelo castaño y acariciarle, y pedirle que se calmase. Y con eso me sentí la persona mas imbecil del planeta, porque me habia pisoteado, y eso era horrible, pero lo más horrible era que mi amor estaba empezando a ser mas fuerte que mi orgullo, y no podía consentirlo....


CONTINUARÁ

jueves, octubre 02, 2008

Cap 2: Perfecta alumna ; Novela: Besos de miel

Y con aquella aparición de aquel chico de unos 24 años, en prácticas, yo me volví loca. Me sacaba 9 años, pero me daba igual, yo tenía que hacerme su amiga, mi subconsciente me lo estaba pidiendo. Era tan buen profesor...

Mientras él hablaba yo me quedaba embobada, Ali llegó a pegarme unos codazos que me hubiesen dolido bastante si no hubiese estado mirandole por detras mientras él escribía en la pizarra. Claro que Ali no sabía nada de la atracción que Xavi, así se llamaba él, estaba ejerciendo sobre mí. Porque a las dos semanas aquello no era ya un simple cuele platónico, sino que se convirtió en una obsesión para mí, ser la mejor en química se convirtió en una meta diaria, y en poco tiempo me converti en la chica más admirada por la profesora de química, a la que llamabamos la "Pento" porque siempre tenía la palabra pentosa en la boca, y más detestada por los alumnos. Pero Xavi no se fijaba en mí.

Un día me desesperé más de la cuenta, yo traía los deberes hechos, y la profesora me felicitó, pero vi a Xavi llendo a hablar con Anna, una chica de mi clase que nunca traía los deberes hechos. Entonces una fuerte sensación de celos se apoderó de mí, tan fuerte que dolía, que abrasaba, me dieron ganas de matar a Anna, lo que hice fue distinto, salí corriendo de clase y me fui al baño a llorar. Cuando Ali entró me vió sentada en el suelo llorando como una idiota, y se agachó a hablar conmigo.

-Arca tía...estás muy rara, ¿que te pasa?- me dijo preocupada.
-No...nada...- le dije yo, pues tenía verguenza de contarle lo que sentía.
-Soy tu mejor amiga, no se lo voy a contar a nadie coño, dimelo.
-Bueno...-entonces hice frente al nudo de mi garganta, y sintiendo el color rojo en mi cara, una sensación terrible de que me iba a dar un ataque y un mareo enorme se lo conté.- Es ese estúpido tío de prácticas ¿vale? Me está volviendo loca y no se porqué...cada vez que lo veo es como si me matasen, pero a la vez me gusta que me maten...si él me patease (y ya sabes lo que odio que me humillen) me gustaría, si él me besase me moriría de gusto...estoy segura....
-Tú lo que estás es enamorada, pero, de todos modos no tienes porqué dejarte patear por nadie...ni desesperarte así, recuerda, en temas del amor tu primero y después los demás.- Me dijo ella, muy sabiamente.
-¿Yo enamorada de ese?- dije yo fingiendo indignación, no quería darme por vencia aún, pero al final lo hice- Bueno...quizás un poco, pero ya ves de que me sirve...soy la mejor y sigue sin verme...
-Es que así sólo consigues que se fije en ti la "Pento"...Ese chico sólo está de prácticas...y además se dedica a ayudar más a los que no saben...por eso les hace más caso que a ti.
-Entonces...¿qué hago?
-Tranquila, tengo un plan para que él se fije en ti, si estás dispuesta a dejar de ser la mejor de la clase...
-Claro que lo estoy...
-Bueno pues empezaremos hoy...