En realidas sí me sentía como su amante, pero me había enamorado completamente de él. De sus ojos, de su pelo, de sus manos, de sus carícias...Incluso de aquel ojito vizco que tenía y que a mí me hacía tanta gracia. Era perfecto para mí, incluso nuestra canción favorita era la misma. Y eso me gustaba. Me lo había dicho después de hacerme el amor en el baño de aquel bar, porque comenzó a sonar. Y aquello era lo que había escandalizado a Ali.
Aquella tarde, tras salir del instituto, le envié un mensaje al móvil. En él decía:
"Me voy a sentir estúpida por haberte escrito esto,
pero sólo hago que pensar en
como me refugiaría en la luz de tus ojos,
el único sitio donde sé que podré sentirme viva,
donde sé que permaneceré eterna,
eterna junto a ti."
como me refugiaría en la luz de tus ojos,
el único sitio donde sé que podré sentirme viva,
donde sé que permaneceré eterna,
eterna junto a ti."
Después suspiré y le di al botón de enviar. Al cabo de unos minutos recibí un mensaje de él.
"Cada vez que leo esto me río, me río de que te sientas estúpida,
porque a mí me encanta."
No podría describir nunca lo que sentí al leer eso, fue como si millones de emociones nuevas despertasen dentro de mí. Me sentí más feliz que en toda mi vida y grité y bailé, y mi madre se asustó y casi me dió medio quilo de tilas.
CONTINUARÁ

No hay comentarios:
Publicar un comentario