martes, octubre 14, 2008

Cap 8: De nuevo, brusquedad. ; Novela: Besos de miel.

Mientras nos besábamos yo era la chica más feliz del mundo, sus labios se movían contra los mios con delicadeza, dejándome respirar y acariciándome. Yo le mordía la boca y a él parecía gustarle. Entonces sonó mi móvil, lo cogí. Era mi madre.



-Hija, ¿Se puede saber donde estás? Amaya no está en casa.- me dijo enfadada.

-Perdón mamá...le dejé la cartera a su hijo y como está de prácticas en mi clase nos pusimos a hablar un poco...ahora voy.- le contesté, era una buena excusa.

-¡Oh! Que estás con Xavier...entonces sí me parece bien, parece un chico muy majo...- me respondió ella.

-Sí...Ahora voy mami. Xao.- le respondí, acto seguido colgó.



Xavi se quedó mirándome preocupado.



-Arcania...tengo que llevarte a casa, las calles estas no son seguras.

-Vale.- le contesté emocionada, esperaba otra tanda de besos en el coche. Sin embargo, pasó algo completamente distinto...



-Arcania...cuando bajes de este coche no volverás a saber de mí, terminaba hoy las prácticas, y no podemos volver a vernos.- me espetó él mientras conducía con la mirada perdida.

-Pero...¿Por qué?- le contesté yo, rompiendome por dentro, sentí que dos lágrimas asomaban en mis ojos.

-Porque...tu tienes familia, que te quiere y te va a cuidar...además tienes 9 años menos que yo, me voy a casar y si tu madre se enterase de esto me podría caer una gorda.- me dijo él muy frío.

-Pero...yo significo algo para ti...o eso me dijiste...- le dije yo, no soportaba ver como cambiaba tan deprisa...

-Sara es mi novia desde los 18.- me contestó simplemente.

-Eres un mierda, primero me besas, luego me ignoras, luego me salvas, luego me dices que te gusto, te aprovechas de mí y ahora esto...no lo entiendo.-le dije yo, no soportaba su indiferencia.

-Y tú eres una niñata, si fueses más madura lo entenderías.- me contestó.



No valía la pena seguir luchando, así que no volví a hablarle, pero cogí un pedazo de papel y un boli que encontré en mi bolsillo (siempre llevo bolígrafos por si acaso) y le dejé la dirección de un garito donde Ali y yo solíamos ir cuando salíamos por las noches. Detrás solamente escribí "Si el beso ha significado algo para ti, ven aquí el viernes por la noche." Acto seguido lo deslicé por dentro del cenicero sin que se diese cuenta, y esperé a estar enfrente de casa para bajar del coche e irme sin decirle ni adiós.





CONTINUARÁ

No hay comentarios: