Aquella tarde fuimos a casa de Ali, y allí estuvimos mirando vestuario. Como Xavi vestía muy punk buscamos ropa negra, con desgarrones, entre la ropa vieja que había en su casa. Después hicimos los deberes de química, pero aquel día, a diferencia de los otros, yo los hice mal. Los hice tan mal que me avergonzaba de mí misma, pero si no era así Xavier no vendria a ayudarme, que era justo lo que yo pretendía.
-¿Pero en serio quieres ligarte a ese chico?- me volvió a preguntar Ali.
-Sí....- le dije yo, pensando que porque me lo volvía a preguntar si ya lo sabía.
-Pero...tiene un ojo tuerto- dijo ella riendose.
-¿Qué ojo tuerto ni que leches?- le contesté enfadada, no me había gustado esa burla.
-No lo digo por burlarme...tú mañana fíjate...Va a ser verdad que estás enamorada...todo el mundo se ha dado cuenta menos tú- me respondió.
-Vale tía pero...no te burles de mí- le dije yo.
-Lo siento- me dijo, y nos abrazamos.
Y al día siguiente nos aparecimos las dos, ella y yo, vestidas de negro, un apaño para que no se notase tanto mi cambio, y con los deberes mal hechos. El plan funcionó bastante bien, tengo que admitir que me daba bastante miedo por si se notaba, pero como era temario nuevo coló perfectamente. La "Pento" se desesperó tanto al ver lo mal que traía los problemas de cambio de estado que mandó corriendo a Xavi a ayudarme. Y en ese instante llevé a cabo la segunda parte del plan, aunque lo entendía perfectamente, me hice la tonta con el fin de que Xavi me propusiese quedarme a solas con él después de las clases, y así salió. Xavi se desesperó tanto al ver que yo supuestamente no entendía nada que se lo dijo a la "Pento", y ésta le dijo que se quedase conmigo después de clase, lo cual no le tuvo que hacer demasiada gracia, porque puso cara de haber comido limones.
Y, efectivamente, no le hizo mucha gracia eso de quedarse conmigo, porque estuvo de mala gana mientras después de clase me lo volvía a explicar una y otra vez, mientras yo me hacía la tonta, porque no quería dejar de estar a su lado. Hasta que él saltó.
-¡Joder niñata! ¿Te crees que tengo todo el tiempo del mundo o que? Que necesito irme dentro de nada, que me están esperando- gritó él, haciendome sentir miedo.
En ese momento me sentí muy mal. Estaba mareada, tenía ganas de vomitar, y le miré a los ojos. Y entonces vi aquel famoso ojo tuerto que él tenía. Estaba hacia un lado, movido por el enfado, pero no me pareció feo como a los demás. Al contrario, me pareció muy bonito y gracioso aquel ojo, original y característico.
-¿No vas a decir nada? ¿Primero me sacas de quicio y luego te quedas callada? ¿Que mierda de juego rayante es esto?- dijo él gritando más fuerte aún.
-Yo...yo sólo...-alcancé a decir, antes de que el nudo de mi garganta apretase tan fuerte que me dejó sin palabras.
-No hay nadie, ¿me oyes? Nadie que no sepa hacer estos ejercicios cuando se los explican 10 veces...a no ser que sea idiota, y creo que es tu caso.- dijo él, desagradable.
Y fue justo en ese instante cuando me sentí humillada, tan humillada que mi pecho me oprimía más por la rabia que me daba haberme sentido atraida por semejante especimen que por la tristeza de haber odio sus palabras e insultos hacia mí. Me sentí más humillada por mis propios sentimientos que por sus palabras, y me sentí aun peor cuando vi que me seguía atrayendo aún más cuando gritaba. Entonces salí corriendo.
Ya fuera de la clase, me escondí en el baño y me senté en el suelo como la otra vez, llorando frustrada por la rabia que sentía al pensar que por mucho que él me humillase yo lo seguía queriendo de una forma inhumana, que él no me quería, pero yo lo adoraba. Y recordé su cara enfadada, sus labios gritando, sus ojos espantados de rabia y uno de ellos yendo hacia el lado, sus bellos ojos del color de la miel oscura...Y pensé que justo en ese momento me huviese gustado más aún tocar su pelo castaño y acariciarle, y pedirle que se calmase. Y con eso me sentí la persona mas imbecil del planeta, porque me habia pisoteado, y eso era horrible, pero lo más horrible era que mi amor estaba empezando a ser mas fuerte que mi orgullo, y no podía consentirlo....
CONTINUARÁ
viernes, octubre 03, 2008
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